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May 31

Walking in God’s Guidance

Learning to Trust His Direction When We Cannot See the Entire Road Ahead

One of the greatest struggles in recovery is learning to move forward without knowing exactly what tomorrow will bring. Addiction taught us to demand immediate answers. When life became uncomfortable, we reached for alcohol or drugs rather than face uncertainty. Even after becoming sober, we may continue wanting God to explain every decision, remove every obstacle, and guarantee every outcome before we are willing to obey. Step Eleven teaches us a different way of living. God’s guidance is not always a detailed map of our future. Often, it is the daily experience of walking with Him while trusting His wisdom more than our understanding. Proverbs 3:5–6 tells us, “Trust in the Lord with all your heart And do not lean on your own understanding. In all your ways acknowledge Him, And He will make your paths straight.”

Consider an eighteen-year-old recovering from marijuana and prescription drug abuse. He wants to know what God has planned for his future, but struggles with the responsibilities directly in front of him. His parents expect honesty, his employer expects punctuality, and his recovery mentor encourages him to avoid old friendships. He keeps asking God to reveal his calling while overlooking what God has already made clear. During his morning quiet time, he reads Psalm 119:105: “Your word is a lamp to my feet And a light to my path.” He begins to understand that God’s guidance may start with telling the truth, showing up for work, and refusing an invitation that could threaten his sobriety.


We often want God to illuminate the next ten miles when He is asking us to take the next faithful step. His Word teaches us how to live, and the Holy Spirit helps us understand and apply that truth. Our morning quiet time gives us an opportunity to pray, read Scripture, listen attentively, and examine our motives. Journaling helps us record what we are learning so we can recognize patterns in our decisions. We are not searching for mysterious messages in every circumstance. We are learning to recognize God’s direction through His revealed truth.


A forty-four-year-old father recovering from alcoholism may face an opportunity to earn more money by accepting a job that requires extensive travel. The additional income sounds attractive, but he knows isolation and neglected recovery relationships have contributed to previous relapses. Instead of immediately accepting, he prays, examines his motives, and seeks wise counsel. Proverbs 11:14 reminds us, “In an abundance of counselors there is safety.” God’s guidance may require him to consider more than the size of a paycheck. His spiritual health and responsibilities to his family matter too.


Our Daily Moral Inventory (DMI) also helps reveal when we are following our own impulses instead of God’s wisdom. Perhaps we justified dishonesty because it seemed convenient, or allowed resentment to determine how we treated someone. These moments remind us that guidance involves character, not merely choosing between opportunities. First Thessalonians 4:3 declares, “For this is the will of God, your sanctification.” God is concerned with who we are becoming as much as where we are going.


Imagine a mother whose adult son continues struggling with drug addiction. She desperately wants God to tell her exactly how to rescue him. Every telephone call feels urgent, and every decision carries emotional weight. Through prayer, Scripture, and counsel, she begins learning to distinguish loving support from enabling destructive behavior. She may not know what her son will choose tomorrow, but she can respond today with compassion, truth, and appropriate boundaries. God’s guidance does not require her to control another person’s future.


Scripture memorization helps us remain steady when uncertainty returns. Remembering Proverbs 3:5–6 can interrupt the temptation to take matters into our own hands. Yet we must remember that God’s peace is not simply the absence of discomfort. Sometimes obedience requires a difficult conversation, an honest confession, or walking away from something familiar. His direction will remain consistent with Scripture, even when following it requires courage.


Tonight, consider the decision you have been worrying about most. Are you asking God for guidance while resisting something He has already shown you? Write it in your journal, pray honestly, and remain willing to seek counsel. You do not have to solve your entire future before going to sleep.


Step Eleven teaches us that walking in God’s guidance does not mean knowing every turn ahead. It means knowing the One who leads us and trusting Him enough to obey the next step He has made clear.


By His Grace to His servant Scott

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May 31

Walking in God’s Guidance

Learning to Trust His Direction When We Cannot See the Entire Road Ahead

Caminando Bajo la Dirección de Dios

Aprendiendo a Confiar en Su Guía Cuando No Podemos Ver Todo el Camino por Delante

Una de las mayores luchas durante la recuperación es aprender a seguir adelante sin saber exactamente lo que traerá el mañana. La adicción nos enseñó a exigir respuestas inmediatas. Cuando la vida se volvía incómoda, recurríamos al alcohol o las drogas en lugar de enfrentar la incertidumbre. Incluso después de alcanzar la sobriedad, podemos continuar queriendo que Dios nos explique cada decisión, elimine cada obstáculo y garantice cada resultado antes de estar dispuestos a obedecer. El Undécimo Paso nos enseña una manera diferente de vivir. La dirección de Dios no siempre es un mapa detallado de nuestro futuro. Muchas veces, consiste en la experiencia diaria de caminar con Él mientras confiamos más en Su sabiduría que en nuestro propio entendimiento. Proverbios 3:5–6 nos dice: “Confía en el Señor con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propio entendimiento. Reconócelo en todos tus caminos, y Él enderezará tus sendas”.


Considera a un joven de dieciocho años que se está recuperando del abuso de marihuana y medicamentos recetados. Quiere saber lo que Dios tiene planeado para su futuro, pero lucha con las responsabilidades que tiene directamente delante de él. Sus padres esperan honestidad, su empleador espera puntualidad y su mentor de recuperación lo anima a evitar las antiguas amistades. Continúa pidiéndole a Dios que le revele su llamado, mientras pasa por alto aquello que Dios ya le ha mostrado claramente. Durante su tiempo de quietud con Dios por la mañana, lee el Salmo 119:105: “Lámpara es a mis pies Tu palabra, y luz para mi camino”. Comienza a comprender que la dirección de Dios puede empezar con decir la verdad, llegar puntualmente al trabajo y rechazar una invitación que podría poner en peligro su sobriedad.


Muchas veces queremos que Dios ilumine los próximos diez kilómetros del camino, cuando Él simplemente nos está pidiendo que demos el siguiente paso de fidelidad. Su Palabra nos enseña cómo vivir, y el Espíritu Santo nos ayuda a comprender y aplicar esa verdad. Nuestro tiempo de quietud con Dios por la mañana nos proporciona una oportunidad para orar, leer las Escrituras, escuchar atentamente y examinar nuestras motivaciones. Escribir en nuestro diario personal nos ayuda a registrar lo que estamos aprendiendo para poder reconocer patrones en nuestras decisiones. No estamos buscando mensajes misteriosos en cada circunstancia. Estamos aprendiendo a reconocer la dirección de Dios mediante la verdad que Él ya ha revelado.


Un padre de cuarenta y cuatro años que se está recuperando del alcoholismo puede recibir una oportunidad de ganar más dinero al aceptar un trabajo que requiere viajar constantemente. Los ingresos adicionales parecen atractivos, pero sabe que el aislamiento y el descuido de sus relaciones de apoyo en la recuperación han contribuido a recaídas anteriores. En lugar de aceptar inmediatamente, ora, examina sus motivaciones y busca consejos sabios. Proverbios 11:14 nos recuerda: “En la abundancia de consejeros está la victoria”. La dirección de Dios puede requerir que considere mucho más que la cantidad de dinero que recibirá. Su salud espiritual y sus responsabilidades familiares también son importantes.


Nuestro Inventario Moral Diario (DMI) también nos ayuda a reconocer cuándo estamos siguiendo nuestros propios impulsos en lugar de la sabiduría de Dios. Quizás justificamos una mentira porque parecía conveniente, o permitimos que el resentimiento determinara cómo tratábamos a otra persona. Estos momentos nos recuerdan que la dirección de Dios también tiene que ver con nuestro carácter, no solamente con escoger entre diferentes oportunidades. Primera de Tesalonicenses 4:3 declara: “Porque esta es la voluntad de Dios: vuestra santificación”. Dios se interesa tanto por la persona en la que nos estamos convirtiendo como por el lugar hacia donde nos dirigimos.


Imagina a una madre cuyo hijo adulto continúa luchando contra la adicción a las drogas. Ella desea desesperadamente que Dios le diga exactamente cómo rescatarlo. Cada llamada telefónica parece urgente y cada decisión tiene un gran peso emocional. Mediante la oración, las Escrituras y los consejos sabios, comienza a aprender a distinguir entre brindar apoyo amoroso y facilitar comportamientos destructivos. Quizás no sepa lo que su hijo decidirá mañana, pero hoy puede responder con compasión, verdad y límites apropiados. La dirección de Dios no requiere que ella controle el futuro de otra persona.


La memorización de las Escrituras nos ayuda a permanecer firmes cuando regresa la incertidumbre. Recordar Proverbios 3:5–6 puede interrumpir la tentación de tomar el control de las circunstancias por nuestra propia cuenta. Sin embargo, debemos recordar que la paz de Dios no significa simplemente la ausencia de incomodidad. Algunas veces, la obediencia requiere una conversación difícil, una confesión honesta o alejarnos de algo familiar. Su dirección siempre será consistente con las Escrituras, incluso cuando seguirla requiera valentía.


Esta noche, considera la decisión que más te ha estado preocupando. ¿Le estás pidiendo dirección a Dios mientras te resistes a algo que Él ya te ha mostrado? Escríbelo en tu diario personal, ora honestamente y permanece dispuesto a buscar consejo. No tienes que resolver todo tu futuro antes de acostarte a dormir.


El Undécimo Paso nos enseña que caminar bajo la dirección de Dios no significa conocer cada curva del camino que tenemos por delante. Significa conocer a Aquel que nos guía y confiar lo suficiente en Él como para obedecer el siguiente paso que ya nos ha mostrado claramente.


Por Su Gracia, a Su siervo Scott.

行走在神的引导中

当我们无法看清前方的整条道路时,学习信靠祂的带领

在康复过程中,最大的挑战之一,就是学习在不知道明天究竟会发生什么的情况下,仍然愿意继续向前走。成瘾曾经教导我们要求立即得到答案。当生活变得令人不舒服时,我们选择依靠酒精或毒品,而不是面对未知和不确定。即使已经戒酒、戒毒,我们仍然可能希望神解释每一个决定、除去每一个障碍,并保证每一件事情都有我们期待的结果,然后才愿意顺服。第十一步教导我们一种不同的生活方式。神的引导并不总是一张详细描绘未来的地图。很多时候,它意味着我们每天与祂同行,学习信靠祂的智慧,胜过依靠自己的理解。箴言 3:5–6 告诉我们:“你要专心仰赖耶和华,不可倚靠自己的聪明,在你一切所行的事上都要认定他,他必指引你的路。”


想象一位十八岁的年轻人,正在从大麻和处方药物滥用中康复。他非常想知道神为他的未来预备了什么,却在面对眼前的责任时不断挣扎。父母希望他诚实,雇主要求他准时上班,而康复导师则鼓励他远离过去那些可能带来危险的朋友。他不断求神向他显明人生的呼召,却忽略了神已经清楚告诉他应该做的事情。一天早晨,在与神安静相处的灵修时间里,他读到诗篇 119:105:“你的话是我脚前的灯,是我路上的光。”他开始明白,神的引导可能就是从说诚实话、准时上班,以及拒绝那些可能危及自己戒毒成果的邀请开始。


我们常常希望神照亮前方十公里的道路,而祂可能只是要求我们忠心地迈出眼前的一步。神的话语教导我们应该怎样生活,圣灵则帮助我们理解并应用这些真理。每天早晨与神安静相处的灵修时间,使我们有机会祷告、阅读圣经、专心聆听,并检查自己的动机。写灵修日记帮助我们记录正在学习的功课,使我们能够逐渐认识自己在作决定时反复出现的行为模式。我们并不是要在每一种环境中寻找神秘的信息,而是学习通过神已经启示的真理,认识祂的引导。


一位四十四岁、正在从酒精成瘾中康复的父亲,可能得到一份收入更高的工作机会,但这份工作需要经常出差。额外的收入很有吸引力,但他知道,过去的孤立生活以及忽略康复支持关系,曾经导致自己再次饮酒。因此,他没有立即接受这份工作,而是先祷告、检查自己的动机,并寻求有智慧的劝导。箴言 11:14 提醒我们:“谋士多,人便安居。”神的引导可能要求他考虑的不只是薪水的多少。他的属灵健康,以及对家庭应尽的责任,同样重要。


我们的每日道德省察(DMI)也能够帮助我们认识,什么时候我们是在跟随自己的冲动,而不是遵行神的智慧。也许我们曾经因为说谎比较方便,就为自己的不诚实寻找借口;或者允许怨恨决定自己如何对待别人。这些时刻提醒我们,神的引导不仅关系到如何在不同机会之间作出选择,也关系到我们的品格。帖撒罗尼迦前书 4:3 宣告:“神的旨意就是要你们成为圣洁。”神不仅关心我们将要去哪里,也同样关心我们正在成为怎样的人。


想象一位母亲,她的成年儿子仍然在与毒瘾挣扎。她迫切希望神明确告诉她,究竟应该怎样拯救自己的儿子。每一次电话响起,都让她感到事情十分紧急;每一个决定,也都带着沉重的情绪压力。通过祷告、查考圣经和寻求有智慧的劝导,她开始学习分辨,什么是真正充满爱心的支持,什么是在无意中纵容或助长破坏性的行为。她可能不知道儿子明天会作出什么决定,但今天,她可以选择用怜悯、真理和适当的界限来回应。神的引导并不要求她控制另一个人的未来。


背诵圣经能够帮助我们在不确定的环境中保持坚定。当我们想起箴言 3:5–6 的教导时,就可能及时停止那种想要凭自己的力量控制一切的冲动。然而,我们必须记住,神所赐的平安并不只是意味着没有任何不舒服的感觉。有时候,顺服需要我们进行一次困难的谈话、诚实承认自己的错误,或者离开某些熟悉的环境和关系。即使跟随神的引导需要勇气,祂的带领也始终与圣经的真理一致。


今天晚上,认真思想最近最让你担忧的那个决定。你是否一面向神寻求引导,一面却抗拒祂已经清楚向你显明的事情?把它写在灵修日记中,诚实地祷告,并愿意寻求有智慧的劝导。你不需要在今晚睡觉之前,就把自己整个未来的所有问题都解决。


第十一步教导我们,行走在神的引导中,并不意味着我们必须知道前方道路的每一个转弯,而是意味着我们认识那位引领我们的神,并且愿意充分信靠祂,顺服祂已经清楚向我们显明的下一步。


靠着祂的恩典,献给祂的仆人 Scott。

Abstract Background

"For I know the plans I have for you," declares The Lord, "plans to prosper you and not to harm you, plans to give you a hope and a future."

(Jeremiah 29:11)

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