June 28
Temptation Is Not Failure
Learning to Recognize Temptation Without Surrendering Our Freedom in Christ

One of the most dangerous lies in alcohol and drug recovery is believing that experiencing temptation means we have already failed. A recovering alcoholic suddenly remembers the taste of a cold beer. Someone recovering from methamphetamine addiction encounters an old friend and feels a familiar pull. Immediately, shame begins whispering, “After everything God has done, why am I still thinking this way?” But temptation is not the same as surrender. Hebrews 4:15 reminds us that Jesus was “tempted in all things just as we are, yet without sin.” If Jesus experienced temptation without sinning, we must understand that being tempted does not mean we have abandoned our recovery.
As we complete the Christian Twelve Steps, we enter what I call Step Forever. This is not another numbered step. It is the lifelong practice of surrender, honesty, obedience, and dependence upon Jesus Christ. Step Forever does not promise that temptation will disappear. It teaches us how to recognize temptation, respond with God’s truth, and make healthy decisions before old desires become destructive actions.
Consider a thirty-eight-year-old father who has been sober for four years. After an exhausting workday, he drives past a liquor store where he once stopped regularly. Suddenly, he remembers how drinking temporarily relieved his stress. For a moment, he wants to turn into the parking lot. Instead of condemning himself, he recognizes the warning. He keeps driving, calls his recovery mentor, and admits exactly what happened. He returns home sober. The temptation was real, but so was his decision to protect his freedom.
A twenty-year-old woman recovering from opioid addiction receives a message from someone connected to her former lifestyle. Memories surface, and curiosity begins pulling at her thoughts. Rather than answering, she blocks the contact, tells a trusted woman in recovery, and makes plans to attend a meeting. She understands that temptation becomes more dangerous when entertained privately.
James 1:14 explains that “each one is tempted when he is carried away and enticed by his own lust.” There is a difference between recognizing an unwanted desire and choosing to feed it. Temptation may appear unexpectedly, but we are responsible for what we do next. We can interrupt the thought, change our surroundings, seek help, and refuse to negotiate with the very thing that once destroyed our lives.
Our morning quiet time with God helps prepare us for these moments. Prayer reminds us that we are dependent upon Christ, while Scripture memorization places His truth within reach when emotions become intense. Jesus instructed His disciples, “Keep watching and praying, so that you do not come into temptation” (Matthew 26:41). Spiritual preparation does not eliminate every craving, but it strengthens our readiness to respond.
Step Forever also teaches us to recognize the conditions that make temptation more powerful. Are we exhausted, angry, lonely, resentful, or overwhelmed? Have we stopped attending meetings or speaking honestly with others? Sometimes the desire to use alcohol or drugs is connected to an emotional wound or physical need we have ignored. Recognizing these conditions gives us an opportunity to respond wisely.
Our Daily Moral Inventory (DMI) and journaling help us examine these moments without hiding behind shame. What triggered the temptation? What was I feeling? Did I entertain the thought or immediately seek help? What can I do differently tomorrow? Honest reflection turns a difficult moment into an opportunity for growth.
First Corinthians 10:13 reminds us, “God is faithful, who will not allow you to be tempted beyond what you are able.” God also provides a way of escape. Sometimes that escape is leaving a dangerous place, deleting a phone number, calling someone, or admitting that we need immediate support. We must be willing to take the way out rather than remain close to temptation.
When temptation comes, do not allow shame to drive you into secrecy. Hebrews 4:16 invites us to “approach the throne of grace with confidence.” Run toward Christ, not away from Him. His mercy is available when we need help, and trusted people can stand beside us while the craving passes.
Today, remember this truth: Temptation is not failure. A craving does not erase your progress, and an unwanted thought does not cancel God’s work in your life. Step Forever means continuing to choose obedience when old desires return. Recognize the temptation, speak the truth, reach for support, and take practical action. Do not measure your recovery by whether you are ever tempted again. Measure your response by whether you continue turning toward Christ. Freedom is protected one faithful decision at a time.
By His Grace to His servant Scott
Recent Devotionals
La Tentación No Es un Fracaso
Aprendiendo a Reconocer la Tentación Sin Renunciar a Nuestra Libertad en Cristo
Una de las mentiras más peligrosas en la recuperación de la adicción al alcohol y las drogas es creer que experimentar tentación significa que ya hemos fracasado. Una persona que se está recuperando del alcoholismo recuerda repentinamente el sabor de una cerveza fría. Alguien que se está recuperando de la adicción a la metanfetamina se encuentra con un antiguo amigo y siente una atracción familiar. Inmediatamente, la vergüenza comienza a susurrar: “Después de todo lo que Dios ha hecho por mí, ¿por qué sigo pensando de esta manera?”. Pero experimentar tentación no es lo mismo que rendirse ante ella. Hebreos 4:15 nos recuerda que Jesús fue “tentado en todo como nosotros, pero sin pecado”. Si Jesús experimentó tentación sin pecar, debemos comprender que ser tentados no significa que hayamos abandonado nuestra recuperación.
Al completar los Doce Pasos Cristianos, entramos en lo que yo llamo Paso Para Siempre (Step Forever). Este no es otro paso numerado. Es la práctica de por vida de la rendición, la honestidad, la obediencia y la dependencia de Jesucristo. Paso Para Siempre no promete que la tentación desaparecerá. Nos enseña a reconocerla, responder con la verdad de Dios y tomar decisiones saludables antes de que los antiguos deseos se conviertan en acciones destructivas.
Considera a un padre de treinta y ocho años que lleva cuatro años sobrio. Después de un día agotador de trabajo, pasa frente a una licorería donde solía detenerse regularmente. De repente, recuerda cómo el alcohol aliviaba temporalmente su estrés. Por un momento, siente deseos de entrar al estacionamiento. En lugar de condenarse a sí mismo, reconoce la señal de advertencia. Continúa conduciendo, llama a su mentor de recuperación y le cuenta exactamente lo que ocurrió. Regresa a casa sobrio. La tentación fue real, pero también lo fue su decisión de proteger su libertad.
Una joven de veinte años que se está recuperando de la adicción a los opioides recibe un mensaje de alguien relacionado con su antiguo estilo de vida. Los recuerdos comienzan a aparecer y la curiosidad empieza a atraer sus pensamientos. En lugar de responder, bloquea el contacto, se lo cuenta a una mujer de confianza en recuperación y hace planes para asistir a una reunión. Ella comprende que la tentación se vuelve más peligrosa cuando la alimentamos en secreto.
Santiago 1:14 explica que “cada uno es tentado cuando es llevado y seducido por su propia pasión”. Existe una diferencia entre reconocer un deseo no deseado y decidir alimentarlo. La tentación puede aparecer inesperadamente, pero somos responsables de lo que hacemos después. Podemos interrumpir el pensamiento, cambiar de ambiente, buscar ayuda y negarnos a negociar con aquello que una vez destruyó nuestras vidas.
Nuestro tiempo de quietud con Dios cada mañana nos ayuda a prepararnos para estos momentos. La oración nos recuerda que dependemos de Cristo, mientras que la memorización de las Escrituras pone Su verdad a nuestro alcance cuando las emociones se vuelven intensas. Jesús instruyó a Sus discípulos: “Velen y oren para que no entren en tentación” (Mateo 26:41). La preparación espiritual no elimina todos los deseos de consumir, pero fortalece nuestra disposición para responder correctamente.
Paso Para Siempre también nos enseña a reconocer las condiciones que hacen que la tentación sea más poderosa. ¿Estamos agotados, enojados, solos, resentidos o abrumados? ¿Hemos dejado de asistir a las reuniones o de hablar honestamente con otras personas? Algunas veces, el deseo de consumir alcohol o drogas está relacionado con una herida emocional o una necesidad física que hemos ignorado. Reconocer estas condiciones nos brinda la oportunidad de responder con sabiduría.
Nuestro Inventario Moral Diario (DMI) y nuestro diario personal nos ayudan a examinar estos momentos sin escondernos detrás de la vergüenza. ¿Qué provocó la tentación? ¿Qué estaba sintiendo? ¿Alimenté ese pensamiento o busqué ayuda inmediatamente? ¿Qué puedo hacer de manera diferente mañana? La reflexión honesta convierte un momento difícil en una oportunidad para crecer.
Primera de Corintios 10:13 nos recuerda: “Fiel es Dios, que no permitirá que ustedes sean tentados más allá de lo que pueden soportar”. Dios también proporciona una salida. Algunas veces, esa salida consiste en abandonar un lugar peligroso, eliminar un número telefónico, llamar a alguien o admitir que necesitamos apoyo inmediato. Debemos estar dispuestos a tomar esa salida en lugar de permanecer cerca de la tentación.
Cuando llegue la tentación, no permitas que la vergüenza te lleve a esconderte. Hebreos 4:16 nos invita a “acercarnos con confianza al trono de la gracia”. Corre hacia Cristo, no te alejes de Él. Su misericordia está disponible cuando necesitamos ayuda, y las personas de confianza pueden permanecer a nuestro lado mientras pasa el deseo de consumir.
Hoy, recuerda esta verdad: La tentación no es un fracaso. Un deseo de consumir no borra tu progreso, y un pensamiento no deseado no cancela la obra de Dios en tu vida. Paso Para Siempre significa continuar escogiendo la obediencia cuando regresan los antiguos deseos. Reconoce la tentación, declara la verdad, busca apoyo y toma medidas prácticas. No midas tu recuperación por el hecho de que nunca vuelvas a experimentar tentación. Examina tu respuesta y si continúas volviéndote hacia Cristo. La libertad se protege mediante una decisión fiel a la vez.
Por Su Gracia, a Su siervo Scott.
受到试探并不意味着失败
学习认出试探,而不放弃我们在基督里所获得的自由
在酒精和毒品成瘾的康复过程中,最危险的谎言之一,就是认为只要经历试探,就意味着我们已经失败了。一位正在戒酒的人,突然想起冰凉啤酒的味道。一位正在从甲基苯丙胺(冰毒)成瘾中康复的人,偶然遇见过去的朋友,心中再次产生熟悉的诱惑。就在这时,羞愧开始在心里低声说:“神已经为我做了这么多,为什么我还会有这样的想法?”然而,受到试探与向试探屈服,并不是同一回事。希伯来书 4:15 提醒我们,耶稣“也曾凡事受过试探,与我们一样,只是祂没有犯罪”。如果耶稣经历试探却没有犯罪,我们就必须明白,受到试探并不意味着我们已经放弃康复。
当我们完成基督教十二步骤时,就进入了我所称的 “永远的一步”(Step Forever)。这并不是另外增加的一个编号步骤,而是我们终其一生持续实践降服、诚实、顺服,以及依靠耶稣基督的原则。“永远的一步”并不保证试探从此消失。它教导我们如何认出试探,用神的真理回应,并在过去的欲望演变成毁灭性的行为之前,作出健康的决定。
想象一位三十八岁的父亲,已经保持四年没有喝酒。一天,在经历了疲惫不堪的工作之后,他开车经过一家过去经常光顾的酒类商店。突然,他想起酒精曾经如何暂时缓解自己的压力。有那么一瞬间,他想把车开进停车场。然而,他没有因此责备自己,而是认出了这个危险信号。他继续往前开,打电话给康复导师,并诚实地讲述刚才发生的事情。最后,他清醒地回到了家。试探是真实的,但他选择保护自己自由的决定,同样是真实的。
一位二十岁、正在从阿片类药物成瘾中康复的年轻女子,收到一条来自过去生活圈子里某个人的信息。过去的回忆开始浮现,好奇心也渐渐吸引着她的思想。她没有回复,而是立即屏蔽了这个联系人,把事情告诉一位值得信任、同样走在康复道路上的女性,并安排自己参加康复聚会。她明白,当我们在秘密中不断滋养试探时,试探就会变得更加危险。
雅各书 1:14 解释说:“但各人被试探,乃是被自己的私欲牵引诱惑的。”认出一个不愿意拥有的欲望,与主动选择滋养这个欲望,是两件完全不同的事情。试探可能突然出现,但接下来如何回应,是我们必须承担的责任。我们可以及时中断错误的思想,离开危险的环境,寻求帮助,并拒绝与那些曾经毁坏我们生命的事物讨价还价。
每天早晨与神安静相处的灵修时间,能够帮助我们为这些时刻做好准备。祷告提醒我们必须依靠基督,而背诵圣经则使我们在情绪激动时,能够及时想起祂的真理。耶稣教导门徒:“总要警醒祷告,免得入了迷惑”(马太福音 26:41)。属灵上的预备并不会消除每一次想要喝酒或吸毒的渴望,却能够坚固我们,使我们在试探出现时更有准备作出正确的回应。
“永远的一步”也教导我们认出那些会使试探变得更强烈的状况。我们是否已经筋疲力尽、愤怒、孤独、心怀怨恨,或者被压力压得喘不过气来?我们是否停止参加康复聚会,或者不再诚实地与别人交流?有时候,想要喝酒或吸毒的渴望,与我们一直忽略的情绪伤口或身体需要有关。认出这些状况,就给了我们一个以智慧回应的机会。
我们的每日道德省察(DMI)和灵修日记,帮助我们诚实地检查这些时刻,而不是躲藏在羞愧之中。是什么引发了这次试探?当时我有什么感受?我是否继续滋养那个念头,还是立即寻求帮助?明天我可以作出哪些不同的选择?诚实的反省,能够把一个艰难的时刻转变成属灵成长的机会。
哥林多前书 10:13 提醒我们:“神是信实的,必不叫你们受试探过于所能受的。”神也会为我们预备一条出路。有时候,这条出路就是离开危险的地方、删除一个电话号码、打电话给值得信任的人,或者承认自己现在就需要帮助。我们必须愿意选择这条出路,而不是继续停留在试探附近。
当试探来临时,不要让羞愧驱使你隐藏自己。希伯来书 4:16 邀请我们“坦然无惧地来到施恩的宝座前”。要奔向基督,而不是远离祂。当我们需要帮助时,祂的怜悯始终向我们敞开。值得信任的人也能够陪伴我们,直到那股想要使用酒精或毒品的渴望逐渐过去。
今天,请记住这个真理:受到试探并不意味着失败。一次想要喝酒或吸毒的渴望,不会抹去你已经取得的进步;一个你不愿拥有的念头,也不会取消神在你生命中已经成就的工作。“永远的一步”意味着,当过去的欲望再次出现时,我们仍然继续选择顺服。认出试探,说出真理,寻求支持,并采取实际行动。不要用自己是否永远不再受到试探,来衡量康复的成果。要察看自己在试探中如何回应,以及是否持续转向基督。我们所获得的自由,是借着一次又一次忠心的决定而得到保护的。
靠着祂的恩典,献给祂的仆人 Scott。
