May 19
Staying Spiritually Awake
Recognizing Spiritual Drift Before Old Habits Regain Control

One of the greatest dangers in alcohol and drug recovery is falling asleep spiritually while appearing to be doing well outwardly. We may be sober, working, paying bills, and rebuilding relationships, yet slowly losing our attentiveness to God. Prayer becomes occasional, Scripture goes unread, and honest self-examination gets pushed aside. Nothing seems seriously wrong, so we assume everything is fine. But Step Ten reminds us that staying sober and staying spiritually awake are not always the same thing. Paul wrote, “So then, let’s not sleep as others do, but let’s be alert and sober” (1 Thessalonians 5:6). Spiritual wakefulness means recognizing what is happening inside us before it begins directing our behavior.
Consider a thirty-four-year-old restaurant manager who has been free from drugs for nearly two years. He works long hours, handles pressure well, and has earned the respect of his employees. But lately, his mornings begin with checking messages instead of spending time with God. His recovery meetings become less frequent, and he tells himself that staying busy keeps him out of trouble. Eventually, an old acquaintance contacts him about getting together. Instead of immediately recognizing the danger, he begins entertaining the idea. His relapse has not happened, but his spiritual awareness has been growing weaker for weeks.
Jesus warned, “Be on guard, so that your hearts will not be overcome with dissipation and drunkenness and the worries of life” (Luke 21:34). Notice that Jesus included the ordinary worries of life alongside more obvious dangers. Responsibilities, deadlines, financial concerns, and endless distractions can gradually consume the attention we once gave to God. The problem is not having responsibilities. It is allowing those responsibilities to crowd out the very relationship that gives us wisdom to handle them.
Our morning quiet time is not another religious obligation to check off a list. It is an opportunity to begin the day listening rather than reacting. David prayed, “Teach me to do Your will, For You are my God; Let Your good Spirit lead me on level ground” (Psalm 143:10). Before we face demanding people, difficult decisions, or unexpected temptations, we can invite the Holy Spirit to guide our thinking. Sometimes a few sincere minutes of prayer can reveal an attitude that might otherwise control our entire day.
Our Daily Moral Inventory (DMI) helps us remain awake as the hours pass. We ask ourselves whether resentment is growing, whether honesty is slipping, or whether we are becoming careless around old temptations. In our journal, we record the patterns we notice rather than waiting until something serious happens. Step Ten is not about searching for reasons to condemn ourselves. It is about remaining sensitive enough to recognize when our direction needs correcting.
Scripture tells us, “Set your minds on the things that are above, not on the things that are on earth” (Colossians 3:2). This does not mean ignoring work, family, or responsibilities. It means refusing to let those things become more important than our relationship with Christ. We can remain spiritually attentive while driving to work, preparing meals, serving others, or facing a difficult conversation. God’s presence is not limited to the moments when our Bible is open.
Memorizing Scripture strengthens this awareness. When an old craving appears, when anger begins rising, or when the familiar thought “Just this once” enters our mind, God’s Word gives us truth to confront it. Peter warned, “Be of sober spirit, be on the alert. Your adversary, the devil, prowls around like a roaring lion, seeking someone to devour” (1 Peter 5:8). We do not need to become frightened or suspicious of every feeling. We need to remain attentive, prayerful, and willing to seek help when danger becomes real.
Spiritual wakefulness also helps us recognize God’s blessings. We notice a peaceful morning, a restored friendship, an honest conversation, or the strength to walk away from temptation. Gratitude reminds us that recovery is not something we accomplished independently. “Give thanks to the Lord, for He is good” (Psalm 107:1). Remembering His faithfulness keeps our hearts humble.
Today, ask yourself, “Am I merely staying busy, or am I staying connected to God?” If your prayer life has become distant, return. If your journal has remained closed, open it. If you have stopped listening to wise counsel, reach out. Spiritual alertness is not living in fear of relapse. It is living close enough to God to recognize danger, receive direction, and respond before old habits take control. Step Ten helps us remain awake to the truth that protects our freedom.
By His Grace to His servant Scott
Recent Devotionals
Permaneciendo Espiritualmente Despiertos
Reconociendo el Alejamiento Espiritual Antes de Que los Viejos Hábitos Recuperen el Control
Uno de los mayores peligros en la recuperación de la adicción al alcohol y las drogas es quedarnos espiritualmente dormidos mientras, exteriormente, parece que todo marcha bien. Podemos estar sobrios, trabajando, pagando nuestras cuentas y reconstruyendo nuestras relaciones, pero al mismo tiempo estar perdiendo lentamente nuestra atención hacia Dios. La oración se vuelve ocasional, dejamos de leer las Escrituras y posponemos el examen honesto de nosotros mismos. Nada parece estar seriamente mal, así que suponemos que todo está bien. Pero el Décimo Paso nos recuerda que permanecer sobrios y permanecer espiritualmente despiertos no siempre son lo mismo. Pablo escribió: “Por tanto, no durmamos como los demás, sino estemos alerta y seamos sobrios” (1 Tesalonicenses 5:6). Estar espiritualmente despiertos significa reconocer lo que está sucediendo dentro de nosotros antes de que comience a dirigir nuestro comportamiento.
Considera a un gerente de restaurante de treinta y cuatro años que lleva casi dos años libre de las drogas. Trabaja largas jornadas, maneja bien la presión y se ha ganado el respeto de sus empleados. Sin embargo, últimamente comienza sus mañanas revisando mensajes en lugar de pasar tiempo con Dios. Asiste cada vez menos a sus reuniones de recuperación y se dice a sí mismo que mantenerse ocupado lo ayuda a evitar problemas. Finalmente, un antiguo conocido se comunica con él para proponerle que se reúnan. En lugar de reconocer inmediatamente el peligro, comienza a considerar la idea. Todavía no ha recaído, pero su sensibilidad espiritual se ha estado debilitando durante semanas.
Jesús advirtió: “Estad alerta, no sea que vuestros corazones se carguen con disipación y embriaguez y con las preocupaciones de la vida” (Lucas 21:34). Observa que Jesús incluyó las preocupaciones ordinarias de la vida junto con peligros más evidentes. Las responsabilidades, las fechas límite, las preocupaciones económicas y las distracciones interminables pueden consumir gradualmente la atención que antes dedicábamos a Dios. El problema no es tener responsabilidades, sino permitir que esas responsabilidades desplacen precisamente la relación que nos proporciona la sabiduría para enfrentarlas.
Nuestro tiempo de quietud con Dios por la mañana no es otra obligación religiosa que debemos marcar como completada. Es una oportunidad para comenzar el día escuchando en lugar de reaccionando. David oró: “Enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios; tu buen Espíritu me guíe por tierra firme” (Salmo 143:10). Antes de enfrentar personas exigentes, decisiones difíciles o tentaciones inesperadas, podemos invitar al Espíritu Santo a dirigir nuestros pensamientos. Algunas veces, unos pocos minutos de oración sincera pueden revelar una actitud que, de otra manera, podría controlar todo nuestro día.
Nuestro Inventario Moral Diario (DMI) nos ayuda a permanecer despiertos a medida que transcurren las horas. Nos preguntamos si el resentimiento está creciendo, si nuestra honestidad está debilitándose o si estamos comenzando a descuidarnos frente a las antiguas tentaciones. En nuestro diario personal, registramos los patrones que observamos en lugar de esperar hasta que suceda algo grave. El Décimo Paso no consiste en buscar razones para condenarnos. Consiste en mantenernos lo suficientemente sensibles como para reconocer cuándo necesitamos corregir nuestra dirección.
Las Escrituras nos dicen: “Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra” (Colosenses 3:2). Esto no significa ignorar el trabajo, la familia ni nuestras responsabilidades. Significa negarnos a permitir que esas cosas lleguen a ser más importantes que nuestra relación con Cristo. Podemos permanecer espiritualmente atentos mientras conducimos al trabajo, preparamos alimentos, servimos a los demás o enfrentamos una conversación difícil. La presencia de Dios no está limitada a los momentos en que tenemos la Biblia abierta.
Memorizar las Escrituras fortalece esta sensibilidad. Cuando aparece un antiguo deseo de consumir, cuando comienza a crecer el enojo o cuando el pensamiento familiar de “Solo esta vez” entra en nuestra mente, la Palabra de Dios nos proporciona la verdad para confrontarlo. Pedro advirtió: “Sed de espíritu sobrio, estad alerta. Vuestro adversario, el diablo, anda al acecho como león rugiente, buscando a quien devorar” (1 Pedro 5:8). No necesitamos vivir asustados ni sospechar de cada emoción que sentimos. Necesitamos permanecer atentos, en oración y dispuestos a buscar ayuda cuando el peligro se vuelve real.
Permanecer espiritualmente despiertos también nos ayuda a reconocer las bendiciones de Dios. Notamos una mañana tranquila, una amistad restaurada, una conversación honesta o la fortaleza para alejarnos de una tentación. La gratitud nos recuerda que la recuperación no es algo que hemos logrado independientemente de Dios. “Dad gracias al Señor, porque Él es bueno” (Salmo 107:1). Recordar Su fidelidad mantiene nuestros corazones humildes.
Hoy, pregúntate: “¿Simplemente me estoy manteniendo ocupado o realmente estoy permaneciendo conectado con Dios?”. Si tu vida de oración se ha vuelto distante, regresa a Él. Si tu diario personal ha permanecido cerrado, ábrelo. Si has dejado de escuchar los consejos sabios, busca nuevamente a esas personas.
Estar espiritualmente alerta no significa vivir con miedo a una recaída. Significa vivir lo suficientemente cerca de Dios como para reconocer el peligro, recibir Su dirección y responder antes de que los viejos hábitos recuperen el control. El Décimo Paso nos ayuda a permanecer despiertos a la verdad que protege nuestra libertad.
Por Su Gracia, a Su siervo Scott.
保持属灵的警醒
在旧有习惯重新掌控我们之前,及时察觉属灵生命的偏离
在酒精和毒品成瘾的康复过程中,最大的危险之一,就是外表看起来一切顺利,属灵生命却已 经渐渐沉睡。我们可能保持着清醒,正常工作、支付账单,也在逐步修复人际关系,但与此同时,我们对神的关注却正在慢慢减弱。祷告变成偶尔才做的事情,圣经被搁置一旁,诚实的自我省察也被一再推迟。因为似乎没有发生什么严重的问题,我们便认为一切都很好。然而,第十步提醒我们,保持不喝酒、不吸毒,与保持属灵的警醒,并不完全是一回事。保罗写道:“所以我们不要睡觉像别人一样,总要警醒谨守。”(帖撒罗尼迦前书 5:6)保持属灵的警醒,意味着在内心的变化开始支配我们的行为之前,就及时察觉正在发生的事情。
想象一位三十四岁的餐厅经理,他已经将近两年没有吸毒了。他工作时间很长,能够应对压力,也赢得了员工的尊重。然而,最近他每天早晨醒来,首先做的事情是查看手机消息,而不是花时间亲近神。他参加康复聚会的次数越来越少,并告诉自己,只要保持忙碌,就不会惹上麻烦。后来,一位过去认识的人联系他,邀请他见面。他没有立即意识到其中的危险,反而开始认真考虑这个邀请。他虽然还没有复发,但在过去几个星期里,他的属灵警觉已经逐渐减弱。
耶稣警告说:“你们要谨慎,恐怕因贪食、醉酒,并今生的思虑累住你们的心。”(路加福音 21:34)请注意,耶稣把日常生活中的忧虑 ,与那些更加明显的危险放在一起提醒我们。工作责任、截止日期、经济压力,以及无休止的干扰,都可能逐渐占据我们原本用来亲近神的时间和注意力。问题不在于我们有责任需要承担,而在于我们是否让这些责任挤掉了与神的关系。事实上,正是这份关系,使我们能够得到智慧,妥善处理生活中的各种责任。
每天早晨与神安静相处的灵修时间,并不是另一项需要完成的宗教任务,而是让我们有机会以倾听而不是冲动反应来开始新的一天。大卫祷告说:“求你指教我遵行你的旨意,因你是我的神。你的灵本为善;求你引我到平坦之地。”(诗篇 143:10)在面对要求苛刻的人、艰难的决定或意想不到的试探之前,我们可以邀请圣灵引导自己的思想。有时候,短短几分钟真诚的祷告,就能够帮助我们发现一种原本可能影响整天行为的错误态度。
每日道德省察(DMI)帮助我们在一天的生活中持续保持警醒。我们问自己:怨恨是否正在增长?我是否开始在诚实方面妥协?面对过去熟悉的试探时,我是否正在变得粗心大意?在灵修日记中,我们记录自己所察觉的行为模式,而不是等到严重的问题发生之后才采取行动。第十步不是要求我们不断寻找理由来定自己的罪,而是帮助我们保持足够敏锐的心,及时认识到什么时候需要调整方向 。
圣经告诉我们:“你们要思念上面的事,不要思念地上的事。”(歌罗西书 3:2)这并不意味着忽视工作、家庭或生活责任,而是拒绝让这些事情变得比我们与基督的关系更加重要。无论是在开车上班、准备饭菜、服事别人,还是面对一场艰难的谈话时,我们都可以保持属灵的警醒。神的同在并不只限于我们打开圣经阅读的时刻。
背诵圣经经文能够进一步增强这种警觉。当过去的酒瘾或毒瘾再次出现,当愤怒开始升起,或者当“就这一次”的熟悉想法进入脑海时,神的话语能够提供真理,帮助我们抵挡这些错误的思想。彼得警告说:“务要谨守,警醒。因为你们的仇敌魔鬼,如同吼叫的狮子,遍地游行,寻找可吞吃的人。”(彼得前书 5:8)我们不需要活在恐惧之中,也不必怀疑自己所经历的每一种情绪。我们需要的是保持警觉、持续祷告,并在危险真正出现时愿意寻求帮助。
属灵的警醒也帮助我们认识神所赐的祝福。我们开始留意一个平静的早晨、一段得到修复的友谊、一次诚实的交谈,或者神赐给我们远离试探的力量。感恩提醒我们,康复并不是完全依靠自己所取得的成就。圣经说:“你们要称谢耶和华,因他本为善。”(诗篇 107:1)记念神的信实,能够使我们的心继续保持谦卑。
今天,问问自己:“我只是在让自己保持忙碌,还是正在真正地与神保持亲密的关系?”如果你的祷告生活已经变得疏远,就重新回到神面前。如果你的灵修日记已经很久没有打开,就再次拿起笔来。如果你已经停止倾听有智慧的劝告,就主动与那些能够帮助你的人重新联系。
保持属灵的警醒,并不意味着活在对复发的恐惧之中,而是与神保持足够亲密的关系,使我们能够及时识别危险、领受祂的引导,并在旧有习惯重新掌控生命之前作出正确回应。 第十步帮助我们持续警醒,持守那能够保护我们自由的真理。
靠着祂的恩典,献给祂的仆人 Scott。
