May 8
Reviewing the Day With God
Step Ten: A Daily Moral Inventory That Brings Honesty, Correction, and Peace Before Rest

For many of us, nighttime was once the most dangerous part of addiction. When the responsibilities of the day ended, loneliness, regret, anger, and cravings often became louder. We reached for alcohol or drugs to silence what we did not want to face. Sometimes we wanted to forget what happened; other times we could not stop thinking about it. Step Ten introduces a different way to end the day. Instead of escaping ourselves, we invite God to help us examine our hearts. David prayed, “Search me, God, and know my heart; Put me to the test and know my anxious thoughts” (Psalm 139:23). A Daily Moral Inventory (DMI) is not about counting our failures. It is about allowing God to show us what needs attention before tomorrow begins.
Many people in recovery misunderstand daily inventory. They imagine sitting down with a list of everything they did wrong, feeling guilty, and promising to do better. But that is not the purpose. God already knows our thoughts, motives, and actions. He invites us to become honest about them. Psalm 46:10 says, “Stop striving and know that I am God.” Before examining the day, we need to become still enough to recognize His presence. We are not entering a courtroom to receive another sentence. We are coming before a loving Father who desires truth and restoration.
Consider a man who has remained sober for several months. He had a difficult day at work, became irritated with his supervisor, and returned home angry. He barely spoke to his wife, ignored his children, and spent the evening isolating himself. He did not drink or use drugs, so he considers the day successful. But during his evening DMI, God begins revealing something deeper. His resentment, pride, and withdrawal are familiar patterns from his addictive past. Remaining sober is essential, but recovery also requires examining the attitudes that once made substance use seem like the answer.
Lamentations 3:40 instructs us, “Let’s examine and search out our ways, And let’s return to the Lord.” Notice that examination is followed by returning to God. Our inventory should include honest questions. Was I resentful today? Did fear influence my decisions? Was I dishonest, selfish, controlling, or impatient? Did I manipulate someone to get my way? Did I entertain thoughts of drinking or using drugs? Did I isolate myself when I needed fellowship? These questions are not meant to produce shame. They help identify what needs confession, correction, or conversation with someone we trust.
A healthy DMI also recognizes where God helped us make better choices. Perhaps we experienced a craving but called our mentor instead of acting on it. Maybe we wanted to lie but chose honesty. Perhaps we listened patiently when someone confronted us. Psalm 103:2 reminds us, “Bless the Lord, my soul, And do not forget any of His benefits.” Recovery requires remembering God’s faithfulness alongside acknowledging our shortcomings. Gratitude protects us from believing that one difficult moment defines an entire day.
Step Ten also teaches us to correct problems promptly. If we spoke harshly to our spouse, we can apologize. If we concealed something from our mentor, we can tell the truth. If we neglected a responsibility, we can make a plan to address it. Proverbs 4:23 says, “Watch over your heart with all diligence, For from it flow the springs of life.” Small compromises become dangerous when we repeatedly excuse them. Daily inventory helps us confront the little things before they grow into destructive patterns.
But not everything can be resolved before bedtime. Some relationships need time, some consequences remain, and some emotions require further healing. Psalm 55:22 encourages us, “Cast your burden upon the Lord and He will sustain you.” We can acknowledge what remains unfinished without allowing anxiety to control the night. God does not require us to repair an entire lifetime of damage before we rest. He asks us to walk honestly with Him today.
Tonight, take a few minutes with God. Review your thoughts, emotions, words, actions, and motives. Write down what He reveals. Confess what was wrong, give thanks for what was right, and identify anything requiring prompt correction. Then surrender tomorrow to Him. The purpose of a Daily Moral Inventory is not to end the day feeling defeated. It is to end the day with a clear conscience, a teachable heart, and renewed dependence upon Christ. We no longer need alcohol or drugs to escape the truth. With God’s grace, we can face it, learn from it, and rest.
By His Grace to His servant Scott
Recent Devotionals
Revisando el Día con Dios
Paso Diez: Un Inventario Moral Diario Que Trae Honestidad, Corrección y Paz Antes de Descansar
Para muchos de nosotros, la noche fue alguna vez la parte más peligrosa de nuestra adicción. Cuando terminaban las responsabilidades del día, la soledad, el arrepentimiento, el enojo y los deseos de consumir alcohol o drogas se hacían más intensos. Recurríamos a las sustancias para silenciar aquello que no queríamos enfrentar. Algunas veces queríamos olvidar lo sucedido; otras veces no podíamos dejar de pensar en ello. El Décimo Paso nos presenta una manera diferente de terminar el día. En lugar de escapar de nosotros mismos, invitamos a Dios a ayudarnos a examinar nuestro corazón. David oró: “Escudríñame, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis inquietudes” (Salmo 139:23). Un Inventario Moral Diario (DMI) no consiste en contar nuestros fracasos. Consiste en permitir que Dios nos muestre aquello que necesita atención antes de que comience el día siguiente.
Muchas personas en recuperación no comprenden correctamente el propósito del inventario diario. Se imaginan sentándose a escribir una lista de todo lo que hicieron mal, sintiéndose culpables y prometiendo hacerlo mejor. Pero ese no es su propósito. Dios ya conoce nuestros pensamientos, motivaciones y acciones. Él nos invita a ser honestos acerca de ellos. Salmo 46:10 dice: “Estad quietos, y sabed que yo soy Dios”. Antes de examinar nuestro día, necesitamos tranquilizarnos lo suficiente para reconocer Su presencia. No estamos entrando en un tribunal para recibir otra sentencia. Estamos acercándonos a un Padre amoroso que desea verdad y restauración.
Considera a un hombre que ha permanecido sobrio durante varios meses. Tuvo un día difícil en el trabajo, se irritó con su supervisor y regresó a casa enojado. Apenas habló con su esposa, ignoró a sus hijos y pasó la noche aislado. No bebió alcohol ni consumió drogas, así que considera que fue un día exitoso. Sin embargo, durante su DMI nocturno, Dios comienza a revelarle algo más profundo. Su resentimiento, orgullo y aislamiento son patrones conocidos de su pasado adictivo. Mantenerse sobrio es esencial, pero la recuperación también requiere examinar las actitudes que antes hacían que consumir sustancias pareciera ser la solución.
Lamentaciones 3:40 nos instruye: “Examinemos nuestros caminos y escudriñémoslos, y volvamos al Señor”. Observa que después del examen viene el regreso a Dios. Nuestro inventario debe incluir preguntas sinceras. ¿Sentí resentimiento hoy? ¿Influyó el temor en mis decisiones? ¿Fui deshonesto, egoísta, controlador o impaciente? ¿Manipulé a alguien para conseguir lo que quería? ¿Alimenté pensamientos de beber alcohol o consumir drogas? ¿Me aislé cuando necesitaba la compañía y el apoyo de otros? Estas preguntas no tienen como propósito producir vergüenza. Nos ayudan a identificar aquello que necesita confesión, corrección o una conversación con alguien de confianza.
Un DMI saludable también reconoce los momentos en que Dios nos ayudó a tomar mejores decisiones. Quizás experimentamos deseos de consumir, pero llamamos a nuestro mentor en lugar de actuar impulsivamente. Tal vez quisimos mentir, pero escogimos decir la verdad. Quizás escuchamos con paciencia cuando alguien nos confrontó. Salmo 103:2 nos recuerda: “Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides ninguno de sus beneficios”. La recuperación requiere recordar la fidelidad de Dios, al mismo tiempo que reconocemos nuestras faltas. La gratitud nos protege de creer que un momento difícil define todo nuestro día.
El Décimo Paso también nos enseña a corregir los problemas rápidamente. Si hablamos con dureza a nuestro cónyuge, podemos pedir perdón. Si ocultamos algo a nuestro mentor, podemos decir la verdad. Si descuidamos una responsabilidad, podemos hacer un plan para atenderla. Proverbios 4:23 dice: “Con toda diligencia guarda tu corazón, porque de él brotan los manantiales de la vida”. Las pequeñas concesiones se vuelven peligrosas cuando continuamente las justificamos. El inventario diario nos ayuda a enfrentar las cosas pequeñas antes de que se conviertan en patrones destructivos.
Sin embargo, no todo puede resolverse antes de acostarnos. Algunas relaciones necesitan tiempo, ciertas consecuencias permanecen y algunas emociones requieren una sanidad más profunda. Salmo 55:22 nos anima: “Echa sobre el Señor tu carga, y Él te sustentará”. Podemos reconocer lo que todavía está pendiente sin permitir que la ansiedad controle nuestra noche. Dios no nos exige reparar toda una vida de daños antes de descansar. Nos pide caminar honestamente con Él hoy.
Esta noche, dedica unos minutos a estar con Dios. Examina tus pensamientos, emociones, palabras, acciones y motivaciones. Escribe lo que Él te revele. Confiesa lo que estuvo mal, dale gracias por lo que estuvo bien e identifica cualquier situación que requiera una corrección inmediata. Después, entrégale el día de mañana.
El propósito de un Inventario Moral Diario no es terminar el día sintiéndonos derrotados. Es terminarlo con una conciencia limpia, un corazón dispuesto a aprender y una dependencia renovada de Cristo. Ya no necesitamos alcohol ni drogas para escapar de la verdad. Con la gracia de Dios, podemos enfrentarla, aprender de ella y descansar.
Por Su Gracia, a Su siervo Scott.
与神一同回顾这一天
第十步:借着每日道德省察,在安息之前获得诚实、纠正与平安
对我们许多人来说,夜晚曾经是成瘾生活中最危险的时刻。当一天的责任和事务结束之后,孤独、懊悔、愤怒,以及想要饮酒或吸毒的渴望,往往会变得更加强烈。我们曾经依靠酒精或毒品,试图压制那些不愿面对的事情。有时候,我们只想忘记当天发生的一切;有时候,我们却无法停止反复思考那些事情。第十步教导我们以一种完全不同的方式结束一天。我们不再试图逃避自己,而是邀请神帮助我们省察自己的内心。大卫祷告说:“神啊,求你鉴察我,知道我的心思,试炼我,知道我的意念。”(诗篇 139:23)每日道德省察(DMI)并不是为了计算我们失败了多少次,而是让神在新的一天开始之前,向我们显明哪些事情需要关注和处理。
许多正在康复的人误解了每日省察的真正目的。他们以为这意味着坐下来,列出自己当天所犯的所有错误,感到内疚,然后再次承诺明天一定做得更好。但这并不是每日省察的目的。神早已知道我们的思想、动机和行为。祂邀请我们诚实地面对这一切。诗篇 46:10 说:“你们要休息,要知道我是神!”在省察一天的生活之前,我们需要先 安静下来,认识并感受神的同在。我们不是走进法庭,等待另一次定罪和判决。我们是来到一位慈爱的天父面前,因为祂渴望我们活在真理和恢复之中。
想象一个已经保持清醒好几个月的男人。他在工作中度过了艰难的一天,对主管感到不满,带着怒气回到家中。他几乎不与妻子交谈,也不理会孩子,整个晚上都把自己孤立起来。他没有喝酒,也没有吸毒,所以他认为这一天是成功的。然而,当他晚上进行每日道德省察时,神开始向他显明更深层的问题。他的怨恨、骄傲和自我封闭,都是过去成瘾生活中熟悉的行为模式。保持清醒、不再饮酒或吸毒固然重要,但真正的康复也要求我们省察那些曾经让我们认为使用酒精或毒品能够解决问题的内在态度。
耶利米哀歌 3:40 教导我们:“我们当深深考察自己的行为,再归向耶和华。”请注意,省察之后紧接着的是重新归向神。我们的每日省察应当包括一些诚实的问题:今天我是否心怀怨恨?恐惧是否影响了我的决定?我是否不诚实、自私、喜欢控制别人,或者缺乏耐心?我是否为了得到自己想要的东西而操纵别人?我是否纵容了想要再次喝酒或吸毒的念头?当我需要团契和支持时,是否反而选择孤立自己?这些问题不是为了让我们感到羞耻,而是帮助我们发现哪些事情需要认罪、纠正,或者与值得信任的人坦诚交谈。
健康的每日道德省察,也应当帮助我们看见神在哪些时刻帮助我们作出了更好的选择。也许我们曾经产生强烈的吸毒或饮酒欲望,但我们没有付诸行动,而是打电话向导师寻求帮助。也许我们原本想说谎,最后却选择了诚实。也许有人指出我们的错误时,我们没有立刻为自己辩护,而是耐心倾听。诗篇 103:2 提醒我们:“我的心哪,你要称颂耶和华!不可忘记他的一切恩惠!”康复不仅要求我们承认自己的不足,也要求我们记住神的信实。感恩能够保护我们,使我们不至于因为一天中某个艰难的时刻,就否定整天所有的进步。
第十步也教导我们及时纠正问题。如果我们对配偶说了伤人的话,就应当道歉。如果我们向导师隐瞒了某件事情,就应当说出真相。如果我们忽略了某项责任,就应当制定计划,尽快处理。箴言 4:23 说:“你要保守你心,胜过保守一切,因为一生的果效是由心发出。”当我们不断为小小的妥协寻找借口时,这些妥协就会变得危险。每日道德省察帮助我们在小问题发展成具有破坏性的行为模式之前,及时面对并处理它们。
然而,并不是所有事情都能够在睡觉之前得到解决。有些关系需要时间才能恢复,有些后果仍然存在,有些情绪创伤还需要更深的医治。诗篇 55:22 鼓励我们:“你要把你的重担卸给耶和华,他必抚养你。”我们可以承认还有一些事情尚未完成,却不必让焦虑控制整个夜晚。神并没有要求我们在休息之前,修复一生中造成的所有伤害。祂所要求的,是我们今天诚实地与祂同行。
今晚,请花几分钟安静地来到神面前。回顾你今天的思想、情绪、言语、行为和动机。把神向你显明的事情写下来。承认做错的事情,为做对的事情感谢神,并找出任何需要及时纠正的问题。然后,把明天交托在祂手中。
每日道德省察的目的,不是让我们带着失败感结束一天,而是帮助我们带着清洁的良心、愿意受教的心,以及对基督重新建立的依靠进入安息。 我们不再需要依靠酒精或毒品来逃避真相。靠着神的恩典,我们能够勇敢面对真理,从中学习,并且安然休息。
靠着祂的恩典,献给祂的仆人 Scott。
