top of page

April 14

Letting God Guide Amends

Trusting God’s Timing, Wisdom, and Direction When Making Things Right

One of the greatest challenges in recovery from alcohol and drug addiction is learning that doing the right thing also requires doing it the right way. We may finally recognize the damage caused by our drinking, drug use, dishonesty, and manipulation. We may sincerely want to repair what we destroyed. But wanting to make things right does not automatically mean we know when or how to approach those we harmed. Step Eight teaches us to become willing to make amends while allowing God to prepare our hearts. Scripture says, “Commit your works to the LORD, And your plans will be established” (Proverbs 16:3). God is not only concerned with what we do, but also with why, when, and how we do it.

Addiction taught us to act according to our feelings. When anxiety came, we drank. When guilt surfaced, we used drugs. When someone confronted us, we lied, manipulated, or escaped. Even after becoming sober, those old patterns can influence our attempts to make amends. We may suddenly decide to call someone late at night because we cannot sleep with the guilt. We want forgiveness immediately, hoping their response will quiet our conscience. But what brings us relief may bring them additional pain. Making amends is not another opportunity to get our own way. It is an opportunity to practice genuine love.


Proverbs 3:5 tells us, “Trust in the LORD with all your heart And do not lean on your own understanding.” This becomes especially important when relationships have been damaged. We may believe we know exactly what another person needs to hear, but we do not know everything they have experienced. A spouse may still carry years of betrayal. A child may remember promises we have forgotten. A parent may remain fearful that another relapse is coming. God sees beyond our intentions into the wounds we left behind. His wisdom teaches us to listen before speaking and understand before expecting to be understood.


Sometimes the most difficult act of obedience is waiting. We want to fix everything today because yesterday hurts so badly. Yet David wrote, “Wait for the LORD; Be strong and let your heart take courage; Yes, wait for the LORD” (Psalm 27:14). Waiting does not mean avoiding responsibility. It means refusing to let fear or impatience determine our actions. During that waiting, we can pray, seek wise counsel, examine our motives, and demonstrate change through consistent behavior. God’s timing is not an excuse for procrastination, but neither is our urgency proof of His direction.


Wisdom also recognizes that not every situation should be approached in the same way. Some people may welcome a conversation. Others may need distance, and some situations require professional guidance or indirect amends to avoid further injury. Proverbs 22:3 says, “A prudent person sees evil and hides himself, But the naive proceed, and pay the penalty.” Step Eight prepares our willingness; Step Nine addresses direct amends wherever possible, except when doing so would injure others. We must never use an apology to pressure someone into reopening a relationship or overlooking serious harm.


Before approaching anyone, ask God to examine your motives. Are you seeking their healing or your relief? Are you willing to hear their pain without defending yourself? Can you accept that forgiveness and restored trust may take time? Scripture says, “He leads the humble in justice, And He teaches the humble His way” (Psalm 25:9). Humility allows us to receive correction, respect boundaries, and surrender outcomes we cannot control.


Tonight, you may remember someone whose life was affected by your addiction. Perhaps you owe money, broke a promise, abandoned a responsibility, or wounded someone with words you cannot take back. Do not bury that memory beneath shame, and do not rush into action simply to escape it. Bring that person before God. Ask Him to give you compassion for their experience and wisdom for your next step. Begin practicing faithfulness today, even before a conversation becomes possible.


Letting God guide amends means surrendering the need to control the process while remaining willing to obey. We cannot force reconciliation, erase memories, or demand forgiveness. But through Christ, we can become people who tell the truth, honor others, accept consequences, and demonstrate lasting change. The same God who is transforming our hearts can guide our steps with patience and love.


By His Grace to His servant Scott

Recent Devotionals

Apr 14

Letting God Guide Amends

Trusting God’s Timing, Wisdom, and Direction When Making Things Right

Permitiendo que Dios Guíe la Reparación del Daño

Confiando en el Tiempo, la Sabiduría y la Dirección de Dios al Hacer las Cosas Bien

Uno de los mayores desafíos en la recuperación de la adicción al alcohol y las drogas es aprender que hacer lo correcto también requiere hacerlo de la manera correcta. Puede que finalmente reconozcamos el daño causado por nuestra manera de beber, consumir drogas, mentir y manipular a los demás. Tal vez deseemos sinceramente reparar lo que destruimos. Pero querer hacer las cosas bien no significa automáticamente que sepamos cuándo o cómo acercarnos a las personas que lastimamos. El Octavo Paso nos enseña a estar dispuestos a reparar el daño mientras permitimos que Dios prepare nuestros corazones. La Escritura dice: “Encomienda tus obras al SEÑOR, y tus propósitos se afianzarán” (Proverbios 16:3). A Dios no solamente le importa lo que hacemos, sino también por qué, cuándo y cómo lo hacemos.


La adicción nos enseñó a actuar según nuestros sentimientos. Cuando llegaba la ansiedad, bebíamos. Cuando aparecía la culpa, consumíamos drogas. Cuando alguien nos confrontaba, mentíamos, manipulábamos o escapábamos. Incluso después de alcanzar la sobriedad, esos viejos patrones pueden influir en nuestros intentos de reparar el daño. Podemos decidir repentinamente llamar a alguien a altas horas de la noche porque no podemos dormir debido a la culpa. Queremos recibir perdón inmediatamente, esperando que su respuesta tranquilice nuestra conciencia. Pero lo que nos produce alivio a nosotros puede causarles más dolor a ellos. Reparar el daño no es otra oportunidad para conseguir lo que queremos. Es una oportunidad para practicar el amor genuino.


Proverbios 3:5 nos dice: “Confía en el SEÑOR con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propio entendimiento”. Esto se vuelve especialmente importante cuando las relaciones han sido dañadas. Podemos creer que sabemos exactamente lo que otra persona necesita escuchar, pero desconocemos todo lo que ha experimentado. Un cónyuge puede seguir cargando años de traición. Un hijo puede recordar promesas que nosotros hemos olvidado. Un padre o una madre puede continuar temiendo que ocurra otra recaída. Dios ve más allá de nuestras intenciones y conoce las heridas que dejamos atrás. Su sabiduría nos enseña a escuchar antes de hablar y a comprender antes de esperar ser comprendidos.


A veces, el acto de obediencia más difícil es esperar. Queremos arreglarlo todo hoy porque el ayer nos duele demasiado. Sin embargo, David escribió: “Espera al SEÑOR; esfuérzate y aliéntese tu corazón. Sí, espera al SEÑOR” (Salmo 27:14). Esperar no significa evitar nuestra responsabilidad. Significa negarnos a permitir que el temor o la impaciencia determinen nuestras acciones. Durante esa espera, podemos orar, buscar consejo sabio, examinar nuestras motivaciones y demostrar nuestro cambio mediante una conducta constante. El tiempo de Dios no es una excusa para postergar nuestra responsabilidad, pero nuestra urgencia tampoco demuestra que Él nos esté dirigiendo.


La sabiduría también reconoce que no todas las situaciones deben abordarse de la misma manera. Algunas personas pueden recibir con agrado una conversación. Otras pueden necesitar distancia, y ciertas situaciones requieren orientación profesional o formas indirectas de reparación para evitar causar más daño. Proverbios 22:3 dice: “El prudente ve el mal y se esconde, pero los simples siguen adelante y sufren las consecuencias”. El Octavo Paso prepara nuestra disposición; el Noveno Paso aborda la reparación directa del daño siempre que sea posible, excepto cuando hacerlo pudiera perjudicar a otras personas. Nunca debemos utilizar una disculpa para presionar a alguien a restablecer una relación o pasar por alto un daño grave.


Antes de acercarte a alguien, pídele a Dios que examine tus motivaciones. ¿Estás buscando su sanidad o tu propio alivio? ¿Estás dispuesto a escuchar su dolor sin defenderte? ¿Puedes aceptar que el perdón y la restauración de la confianza pueden tomar tiempo? La Escritura dice: “Dirige a los humildes en la justicia, y enseña a los humildes su camino” (Salmo 25:9). La humildad nos permite recibir corrección, respetar los límites de los demás y entregar a Dios los resultados que no podemos controlar.


Esta noche, quizás recuerdes a alguien cuya vida fue afectada por tu adicción. Tal vez debas dinero, hayas roto una promesa, abandonado una responsabilidad o herido a alguien con palabras que ya no puedes retirar. No entierres ese recuerdo bajo la vergüenza, ni te apresures a actuar simplemente para escapar de él. Presenta a esa persona delante de Dios. Pídele que te dé compasión por lo que ha experimentado y sabiduría para tu próximo paso. Comienza a practicar la fidelidad hoy mismo, incluso antes de que una conversación sea posible.


Permitir que Dios guíe la reparación del daño significa renunciar a la necesidad de controlar el proceso mientras permanecemos dispuestos a obedecer. No podemos forzar la reconciliación, borrar los recuerdos ni exigir el perdón. Pero por medio de Cristo podemos convertirnos en personas que dicen la verdad, honran a los demás, aceptan las consecuencias y demuestran un cambio duradero. El mismo Dios que está transformando nuestros corazones puede guiar nuestros pasos con paciencia y amor.


Por Su Gracia, a Su siervo Scott.

让神引导我们弥补过错

在弥补伤害的过程中,信靠神的时间、智慧与带领

在戒除酒精和毒品成瘾的康复过程中,最大的挑战之一,就是学习明白:做正确的事情,也必须用正确的方式去做。 我们可能终于认识到,过去的酗酒、吸毒、撒谎和操纵行为给别人造成了多么严重的伤害。我们也可能真心希望修复自己曾经破坏的一切。但是,想要把事情做对,并不代表我们自动知道应该在什么时候、以什么方式接近那些被我们伤害的人。第八步教导我们,在允许神预备我们内心的同时,培养愿意弥补过错的态度。圣经说:“你所做的,要交托耶和华,你所谋的,就必成立。”(箴言 16:3)神不仅关心我们做什么,也关心我们为什么做、什么时候做,以及怎样去做。


成瘾曾经教导我们按照自己的感觉行事。当焦虑来临时,我们喝酒;当罪疚感出现时,我们吸毒;当别人质问我们时,我们撒谎、操纵别人,或者选择逃避。即使已经开始保持清醒,这些旧有的行为模式仍然可能影响我们弥补过错的方式。我们可能因为内心的罪疚感而无法入睡,于是突然决定在深夜打电话给某个人。我们希望立刻得到原谅,期待对方的回应能够使自己的良心平静下来。但是,能够让我们感到轻松的事情,却可能给对方带来更多痛苦。弥补过错不是另一次满足自己意愿的机会,而是一个学习实践真正爱心的机会。


箴言 3:5 告诉我们:“你要专心仰赖耶和华,不可倚靠自己的聪明。”当人际关系受到伤害时,这一点尤其重要。我们可能认为自己完全知道对方需要听到什么,却不了解他们所经历的一切。配偶可能仍然背负着多年被背叛的伤痛;孩子可能还记得那些我们早已忘记的承诺;父母可能仍然担心我们会再次复发。神看见的不仅是我们的意图,祂也知道我们留在别人心中的伤口。祂的智慧教导我们,在开口之前先学会倾听,在期待别人理解我们之前,先努力理解别人。


有时候,最困难的顺服就是等待。因为昨天的伤痛如此沉重,我们恨不得今天就把一切修复好。然而,大卫写道:“要等候耶和华!当壮胆,坚固你的心!我再说,要等候耶和华!”(诗篇 27:14)等待并不意味着逃避责任,而是拒绝让恐惧或急躁决定我们的行动。在等待的过程中,我们可以祷告、寻求有智慧的辅导、检视自己的动机,并通过持续一致的行为证明生命正在改变。神的时间不能成为我们拖延责任的借口,但我们的急迫感也不能证明那就是神的带领。


智慧也帮助我们明白,不是每一种情况都应该用同样的方式处理。有些人可能愿意与我们交谈;有些人则需要保持距离;还有一些情况可能需要专业人员的指导,或者采用间接弥补的方式,以避免造成进一步的伤害。箴言 22:3 说:“通达人见祸藏躲;愚蒙人前往受害。”第八步预备我们愿意弥补过错的心;第九步则是在可能的情况下直接弥补伤害,除非这样做会伤害对方或其他人。我们绝不能利用道歉来迫使别人重新建立关系,或者要求他们忽略曾经遭受的严重伤害。


在接近任何人之前,先求神鉴察你的动机。你是在寻求对方的医治,还是只想减轻自己的痛苦?你是否愿意倾听他们的伤痛,而不急着为自己辩护?你能否接受饶恕和信任的重建可能需要很长时间?圣经说:“他必按公平引领谦卑人,将他的道教训他们。”(诗篇 25:9)谦卑使我们愿意接受纠正,尊重别人的界限,并把那些无法控制的结果交托给神。


今晚,你可能会想起某个生命曾经受到你成瘾行为影响的人。也许你欠了钱,违背了承诺,逃避了责任,或者用无法收回的话语深深伤害了某个人。不要把这些回忆埋藏在羞耻之下,也不要仅仅为了摆脱内心的不舒服,就急着采取行动。把那个人带到神面前。求神赐给你怜悯,使你能够体会对方所经历的痛苦;也求祂赐给你智慧,知道下一步应该怎样走。即使现在还没有机会与对方交谈,你仍然可以从今天开始,用忠诚可靠的行动证明自己的改变。


让神引导我们弥补过错,意味着放下控制整个过程的欲望,同时保持一颗愿意顺服的心。 我们无法强迫别人和好,无法抹去他们的记忆,也无法要求别人必须原谅我们。但是,借着基督,我们能够成为诚实说话、尊重他人、承担后果,并且持续活出真正改变的人。


那位正在改变我们内心的神,也必能够以耐心、智慧和爱引导我们前面的每一步。


靠着祂的恩典,献给祂的仆人 Scott。

Abstract Background

"For I know the plans I have for you," declares The Lord, "plans to prosper you and not to harm you, plans to give you a hope and a future."

(Jeremiah 29:11)

Breaking Free Inc. provides all services free of charge, relying solely on the support of our community and ministry partners.

As a registered non-profit 501(c)(3) organization, BFI is entirely administered and operated by lay ministers and servant-volunteers. Therefore, 100% of donations go directly to supporting those in need and the less fortunate.

© 2022 by Breaking Free Inc. All Rights Reserved.

bottom of page