June 20
Early Warning Signs I’ve Ignored Before
Recognizing the Patterns That Once Led Me Back Into Addiction

Most of us who have experienced relapse can look backward and recognize warning signs we chose to ignore. We remember the resentment we refused to discuss, the recovery meetings we stopped attending, and the thoughts about drinking or using drugs that we secretly entertained. We told ourselves everything was fine because we had not picked up a substance. But relapse often begins long before alcohol touches our lips or drugs enter our bodies. Proverbs 22:3 reminds us, “A prudent person sees evil and hides himself, But the naive proceed, and pay the penalty.” Wisdom means recognizing danger before it becomes another disaster.
As we complete the Christian Twelve Steps, we enter what I call Step Forever. This is not another numbered step. It is the lifelong practice of the principles God has taught us. Step Forever means we never stop examining our hearts, maintaining healthy relationships, and depending upon Jesus Christ. Recovery is not simply about remembering the consequences of our addiction. It is about recognizing the patterns that once led us there.
Consider a forty-five-year-old man who has been sober for three years. His business begins experiencing financial difficulties. He becomes irritable, sleeps poorly, and starts blaming his wife for problems beyond her control. He stops answering calls from his recovery friends because he does not want to explain his attitude. One evening, he catches himself thinking, A few drinks would help me relax. That thought is not a command to obey. It is a warning to address. He calls his mentor, admits what is happening, and begins dealing honestly with his stress before returning to alcohol.
A young woman recovering from methamphetamine addiction may recognize different signs. She begins spending time with people connected to her former lifestyle. She tells herself she is strong enough to handle it. Soon, she starts hiding conversations and becoming defensive when questioned. The danger is not merely the people around her. It is the return of secrecy, pride, and rationalization that once supported her addiction.
First Corinthians 10:12 warns, “Therefore let the one who thinks he stands watch out that he does not fall.” Step Forever teaches us that maturity does not mean becoming immune to temptation. It means recognizing our vulnerabilities and responding wisely instead of pretending they no longer exist.
Early warning signs frequently appear in our emotions. Unresolved anger, loneliness, exhaustion, discouragement, and resentment can make escape seem attractive. These feelings do not automatically mean we are headed toward relapse, but they deserve attention. Psalm 42:5 asks, “Why are you in despair, my soul? And why are you restless within me?” We must learn to acknowledge what is happening inside rather than burying it until the pressure becomes overwhelming.
Our morning quiet time with God gives us an opportunity to recognize these changes. We open Scripture, pray honestly, and ask the Holy Spirit to reveal what we may be overlooking. Journaling helps us identify recurring thoughts and emotions. Sometimes writing, I am becoming angry again, or I have started avoiding people, exposes a pattern we have been unwilling to admit.
Our Daily Moral Inventory (DMI) helps us become specific. Have I been dishonest? Am I isolating? Have I neglected sleep, responsibilities, or healthy boundaries? Am I romanticizing my drinking or drug-using days while forgetting the destruction? Have I stopped listening to correction? These are questions worth asking before a crisis develops.
Ecclesiastes 4:9–10 reminds us, “Two are better than one,” because when one falls, the other can help him up. We were never intended to fight addiction alone. A trusted mentor, recovery friend, pastor, or counselor can help us recognize dangerous patterns and develop a practical response. When warning signs appear, we need honest conversations, not another secret.
Scripture memorization also prepares us for those moments when old thinking returns. First Corinthians 10:13 reminds us, “God is faithful,” and that He provides a way to endure temptation. Sometimes that way involves leaving a dangerous environment, making a phone call, attending a meeting, or seeking professional help.
Step Forever is not about living afraid of relapse. It is about remaining spiritually awake. We cannot always prevent difficult emotions or unexpected temptations, but we can choose how to respond. The warning signs we once ignored can become the very signals that now lead us toward God and the help He has provided.
Tonight, ask yourself: What warning signs did I ignore before, and am I seeing any of them again? Be honest without condemning yourself. Do not wait until temptation becomes action. Reach out, correct your direction, and return to the practices that strengthen your walk with Christ. Step Forever means protecting the freedom God has restored, one honest decision at a time.
By His Grace to His servant Scott
Recent Devotionals
Las Señales de Advertencia que Antes Ignoré
Reconociendo los Patrones que Una Vez Me Llevaron de Regreso a la Adicción
La mayoría de nosotros que hemos experimentado una recaída podemos mirar hacia atrás y reconocer las señales de advertencia que decidimos ignorar. Recordamos el resentimiento del que nos negamos a hablar, las reuniones de recuperación a las que dejamos de asistir y los pensamientos acerca de beber o consumir drogas que alimentamos en secreto. Nos decíamos que todo estaba bien porque todavía no habíamos vuelto a consumir ninguna sustancia. Pero la recaída muchas veces comienza mucho antes de que el alcohol toque nuestros labios o las drogas entren en nuestro cuerpo. Proverbios 22:3 nos recuerda: “El prudente ve el mal y se esconde, pero los simples siguen adelante y sufren las consecuencias”. La sabiduría consiste en reconocer el peligro antes de que se convierta en otro desastre.
Al completar los Doce Pasos Cristianos, entramos en lo que yo llamo Paso Para Siempre (Step Forever). Este no es otro paso numerado. Es la práctica de por vida de los principios que Dios nos ha enseñado. Paso Para Siempre significa que nunca dejamos de examinar nuestros corazones, mantener relaciones saludables y depender de Jesucristo. La recuperación no consiste simplemente en recordar las consecuencias de nuestra adicción. Consiste en reconocer los patrones que anteriormente nos llevaron a ella.
Considera a un hombre de cuarenta y cinco años que lleva tres años sin beber alcohol. Su negocio comienza a experimentar dificultades económicas. Se vuelve irritable, duerme mal y comienza a culpar a su esposa por problemas que están fuera de su control. Deja de responder las llamadas de sus amigos de recuperación porque no quiere explicar su actitud. Una noche, se sorprende pensando: Unas cuantas bebidas me ayudarían a relajarme. Ese pensamiento no es una orden que deba obedecer. Es una advertencia que necesita atender. Llama a su mentor, reconoce lo que está sucediendo y comienza a enfrentar honestamente su estrés antes de regresar al alcohol.
Una joven que se está recuperando de la adicción a la metanfetamina puede reconocer señales diferentes. Comienza a pasar tiempo con personas relacionadas con su antiguo estilo de vida. Se dice a sí misma que es lo suficientemente fuerte como para manejar la situación. Poco después, empieza a ocultar conversaciones y a ponerse a la defensiva cuando alguien le hace preguntas. El peligro no está solamente en las personas que la rodean. También está en el regreso del secreto, el orgullo y las justificaciones que antes alimentaban su adicción.
Primera de Corintios 10:12 advierte: “Por tanto, el que cree que está firme, tenga cuidado, no sea que caiga”. Paso Para Siempre nos enseña que la madurez no significa volvernos inmunes a la tentación. Significa reconocer nuestras vulnerabilidades y responder con sabiduría, en lugar de fingir que ya no existen.
Las primeras señales de advertencia aparecen frecuentemente en nuestras emociones. El enojo no resuelto, la soledad, el agotamiento, el desánimo y el resentimiento pueden hacer que escapar parezca atractivo. Estos sentimientos no significan automáticamente que estemos encaminándonos hacia una recaída, pero merecen nuestra atención. Salmos 42:5 pregunta: “¿Por qué te abates, alma mía, y por qué te turbas dentro de mí?”. Debemos aprender a reconocer lo que está sucediendo en nuestro interior, en lugar de enterrarlo hasta que la presión se vuelva abrumadora.
Nuestro tiempo de quietud con Dios por la mañana nos brinda una oportunidad para reconocer estos cambios. Abrimos las Escrituras, oramos con honestidad y pedimos al Espíritu Santo que nos revele aquello que podríamos estar pasando por alto. Escribir en nuestro diario personal nos ayuda a identificar pensamientos y emociones recurrentes. Algunas veces, escribir: Estoy comenzando a enojarme otra vez, o He empezado a evitar a las personas, pone al descubierto un patrón que no habíamos querido reconocer.
Nuestro Inventario Moral Diario (DMI) nos ayuda a ser específicos. ¿He sido deshonesto? ¿Me estoy aislando? ¿He descuidado mi descanso, mis responsabilidades o mis límites saludables? ¿Estoy idealizando mis días de consumo de alcohol o drogas mientras olvido la destrucción que provocaron? ¿He dejado de escuchar cuando alguien me corrige? Estas son preguntas que vale la pena hacernos antes de que se desarrolle una crisis.
Eclesiastés 4:9–10 nos recuerda: “Más valen dos que uno”, porque cuando uno cae, el otro puede ayudarlo a levantarse. Nunca fuimos creados para luchar solos contra la adicción. Un mentor de confianza, un amigo en recuperación, un pastor o un consejero puede ayudarnos a reconocer patrones peligrosos y desarrollar una respuesta práctica. Cuando aparecen las señales de advertencia, necesitamos conversaciones honestas, no otro secreto.
La memorización de las Escrituras también nos prepara para esos momentos en que regresan las antiguas maneras de pensar. Primera de Corintios 10:13 nos recuerda que “Dios es fiel” y que Él proporciona una manera de resistir la tentación. Algunas veces, esa salida implica abandonar un ambiente peligroso, hacer una llamada telefónica, asistir a una reunión o buscar ayuda profesional.
Paso Para Siempre no consiste en vivir con miedo a una recaída. Consiste en permanecer espiritualmente despiertos. No siempre podemos evitar las emociones difíciles ni las tentaciones inesperadas, pero sí podemos elegir cómo responder. Las señales de advertencia que antes ignorábamos pueden convertirse precisamente en las señales que ahora nos dirigen hacia Dios y hacia la ayuda que Él ha provisto.
Esta noche, pregúntate: ¿Qué señales de advertencia ignoré anteriormente y estoy viendo alguna de ellas nuevamente? Sé honesto sin condenarte. No esperes hasta que la tentación se convierta en una acción. Busca ayuda, corrige tu dirección y regresa a las prácticas que fortalecen tu caminar con Cristo. Paso Para Siempre significa proteger la libertad que Dios ha restaurado, una decisión honesta a la vez.
Por Su Gracia, a Su siervo Scott.
那些我曾经忽略的早期警告信号
认出那些曾经使我重新陷入成瘾的行为模式
我们当中许多曾经经历过复发的人,回头看自己的过去时,都能够认出那些曾经选择忽略的警告信号。我们记得那些不愿意向别人倾诉的怨恨,那些逐渐停止参加的康复聚会,以及那些暗中反复想着喝酒或吸毒的念头。我们告诉自己,一切都很好,因为我们毕竟还没有重新接触任何成瘾物质。然而,复发往往早在酒精再次碰到我们的嘴唇,或者毒品重新进入我们的身体之前,就已经开始了。箴言 22:3 提醒我们:“通达人见祸藏躲;愚蒙人前往受害。”智慧意味着在危险演变成另一场灾难之前,就能够及时认出它。
当我们完成基督教十二步骤时,就进入了我所称的 “永远的一步”(Step Forever)。这并不是另外增加的一个编号步骤,而是终其一生持续实践神已经教导我们的原则。“永远的一步”意味着,我们永远不能停止省察自己的内心、维持健康的人际关系,以及依靠耶稣基督。康复并不只是记住成瘾曾经带来的后果,更是学会辨认那些过去曾经把我们带回成瘾生活的行为模式。
想象一位四十五岁的男子,已经三年没有喝酒。他的生意开始遇到经济困难,脾气变得暴躁,晚上睡不好觉,并开始把那些妻子根本无法控制的问题归咎于她。他不再接听康复朋友的电话,因为他不愿意解释自己最近的态度。一天晚上,他突然发现自己正在想:喝 上几杯,也许就能让我放松一下。 这个念头并不是他必须服从的命令,而是一个需要认真处理的警告。他打电话给导师,坦诚承认自己正在经历的事情,并开始认真处理压力,而不是重新回到酒精之中。
一位正在从甲基苯丙胺(冰毒)成瘾中康复的年轻女子,可能会发现不同的警告信号。她开始与那些和自己过去生活方式有关的人来往,并告诉自己已经足够坚强,能够应付这样的环境。不久之后,她开始隐瞒与别人的谈话,当有人询问时便立刻采取防卫的态度。危险不仅来自她周围的人,也来自那些曾经助长她成瘾的隐藏秘密、骄傲和自我辩解,如今又开始重新出现。
哥林多前书 10:12 警告我们:“所以,自己以为站得稳的,须要谨慎,免得跌倒。”“永远的一步”教导我们,成熟并不意味着我们已经对试探产生了免疫力,而是意味着我们愿意承认自己的脆弱,并以智慧作出回应,而不是假装这些危险已经不存在。
早期警告信号常常首先出现在我们的情绪中。尚未解决的愤怒、孤独、疲惫、灰心和怨恨,都可能让逃避现实重新变得具有吸引力。这些感受并不自动意味着我们即将复发,但它们值得我们认真留意。诗篇 42:5 问道:“我的心哪,你为何忧闷?为何在我里面烦躁?”我们必须学习承认自己内心正在发生的事情,而不是不断压抑情绪,直到压力变得无法承受。
每天早晨与神安静相处的灵修时间,为我们提供了发现这些变化的机会。我们打开圣经,诚实地祷告,并祈求圣灵向我们显明那些可能被忽略的问题。写灵修日记帮助我们认出反复出现的思想和情绪。有时候,只要写下:我最近又开始容易生气了,或者 我开始躲避别人了,就能够揭露一个我们一直不愿意承认的行为模式。
我们的每日道德省察(DMI)帮助我们更具体地面对自己。我最近是否不诚实?我是否正在孤立自己?我是否忽略了睡眠、责任或健康的界限?我是否开始美化过去喝酒或吸毒的日子,却忘记了那些行为造成的破坏?我是否已经不愿意听取别人的纠正?这些问题都值得我们在危机发生之前认真思考。
传道书 4:9–10 提醒我们:“两个人总比一个人好”,因为一个人跌倒时,另一个人可以扶起他。神从来没有要我们独自面对成瘾的争战。一位值得信任的导师、一位同行康复的朋友、一位牧师或辅导员,都能够帮助我们认出危险的模式,并制定实际可行的应对方法。当警告信号出现时,我们需要的是诚实的交谈,而不是再增加一个秘密。
背诵圣经也能够帮助我们预备好面对那些旧有思想重新出现的时刻。哥林多前书 10:13 提醒我们:“神是信实的”,祂也会为我们预备能够忍受试探的出路。有时候,这条出路意味着离开危险的环境、打一个求助电话、参加康复聚会,或者寻求专业帮助。
“永远的一步”并不是要我们整天活在害怕复发的恐惧中,而是要我们持续保持属灵的警醒。我们不一定能够避免所有艰难的情绪或意想不到的试探,但我们可以选择如何回应。那些我们过去曾经忽略的警告信号,如今可以成为提醒我们及时转向神,并寻求祂所预备帮助的重要信号。
今晚,请问自己:过去有哪些警告信号是我曾经忽略的?现在是否又有其中一些开始出现?要诚实面对自己,但不要因此定罪自己。不要等到试 探变成实际行动,才开始采取措施。主动寻求帮助,及时调整方向,重新坚持那些能够坚固你与基督同行的属灵习惯。“永远的一步”意味着,我们要通过每一次诚实的选择,持续守护神已经为我们恢复的自由。
靠着祂的恩典,献给祂的仆人 Scott。
