May 13
Daily Course Correction
Step Ten: Making Small, Honest Adjustments Before Old Patterns Take Us Back

Few people wake up intending to throw away what God has restored. Trouble often begins with a small, unchallenged turn. We skip a recovery meeting, hide an uncomfortable feeling, excuse a lie, or stop returning calls from people who know us well. In addiction, we waited for undeniable damage before changing. Step Ten offers a different way to live: recognize the turn and correct it today. David prayed, “Teach me Your way, Lord; I will walk in Your truth; Unite my heart to fear Your name” (Psalm 86:11). A divided heart wants recovery and still wants the old escape. God invites us to bring both desires into His light.
Think of a twenty-two-year-old who is back in college after treatment. She has rebuilt trust with her parents and stayed away from pills. Then exams arrive. She begins sleeping poorly, stops attending her support group, and tells her mother she is fine because she does not want another lecture. She has not used, but is drifting toward the isolation that fed her addiction. Her course correction may be as simple—and as difficult—as saying, “I’m overwhelmed, and I need help before I make a bad decision.” That is wisdom, not defeat.
Proverbs 12:15 says, “The way of a fool is right in his own eyes, But a person who listens to advice is wise.” Recovery cannot be built on the assumption that our first reaction is always right. A parent, mentor, counselor, or trusted friend may notice what we cannot see. We need not agree with everyone, but we must listen. Pride says, “I’ve got this.” Wisdom asks, “What am I missing?”
This is why our Daily Moral Inventory (DMI) matters. It helps us notice small turns before they become dangerous. In our morning quiet time, we can ask God to guide our thinking and guard our decisions. During the day, we notice changing attitudes: Am I becoming resentful? Am I looking for an excuse to be alone? Am I telling only part of the truth? In the evening, honest lines in our journal can reveal a pattern we might otherwise dismiss. “Let’s examine and search out our ways, And let’s return to the Lord” (Lamentations 3:40). The purpose is not self-accusation. It is returning.
Course correction should lead to action. If we spoke disrespectfully to a parent, we apologize without explaining away our tone. If we ignored a mentor’s call, we return it. If we feel drawn toward old friends who are still using, we change the plan and reach out to someone safe. Jesus said, “Keep watching and praying, so that you do not come into temptation” (Matthew 26:41). Watching helps us notice the danger; praying reminds us that we do not face it alone.
Scripture memorization also helps us adjust in the moment. When an old excuse returns, a remembered verse can interrupt it before it becomes a choice. God’s Word is not merely something to underline in a Bible. It is truth we carry into the classroom, workplace, family kitchen, and lonely hours when nobody is watching. Proverbs 4:26 instructs us, “Watch the path of your feet, And all your ways will be established.” The question is not simply whether we stayed sober today, but whether our steps are taking us toward Christ or away from Him.
Some days will require more than a small adjustment. If cravings are intensifying or we are close to using, we need immediate support, not a private promise to do better. Daily inventory helps us recognize when to speak up early. And if we have already made a wrong choice, God’s grace still calls us to truth, responsibility, and the next right step.
Tonight, ask God to show you one place where your direction needs correcting. Write it down, tell someone if needed, and act on it. Step Ten is not a demand for a flawless life. It is an invitation to remain teachable each day. Small corrections made in honesty can protect hard-won freedoms. We do not need another collapse to turn toward God, even today…
By His Grace to His servant Scott
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Corrección Diaria del Rumbo
Paso Diez: Haciendo Pequeños Ajustes con Honestidad Antes de Que los Viejos Patrones Nos Hagan Retroceder
Pocas personas se despiertan con la intención de perder todo lo que Dios ha restaurado en sus vidas. Los problemas suelen comenzar con un pequeño cambio de dirección que no corregimos. Dejamos de asistir a una reunión de recuperación, escondemos una emoción incómoda, justificamos una mentira o dejamos de responder las llamadas de las personas que nos conocen bien. Durante la adicción, esperábamos hasta que el daño fuera innegable antes de cambiar. El Décimo Paso nos ofrece una manera diferente de vivir: reconocer el desvío y corregirlo hoy. David oró: “Enséñame, oh Señor, tu camino; andaré en tu verdad; unifica mi corazón para que tema tu nombre” (Salmo 86:11). Un corazón dividido desea recuperarse, pero todavía anhela las antiguas formas de escapar. Dios nos invita a traer ambos deseos a Su luz.
Piensa en una joven de veintidós años que ha regresado a la universidad después de recibir tratamiento. Ha comenzado a reconstruir la confianza con sus padres y se ha mantenido alejada de las pastillas. Entonces llegan los exámenes. Comienza a dormir mal, deja de asistir a su grupo de apoyo y le dice a su madre que todo está bien porque no quiere escuchar otro sermón. No ha vuelto a consumir, pero está comenzando a regresar al aislamiento que alimentaba su adicción. Corregir su rumbo puede ser tan sencillo —y tan difícil— como decir: “Me siento abrumada y necesito ayuda antes de tomar una mala decisión”. Eso es sabiduría, no derrota.
Proverbios 12:15 dice: “El camino del necio es recto a sus propios ojos, mas el que escucha consejos es sabio”. La recuperación no puede construirse sobre la suposición de que nuestra primera reacción siempre es correcta. Un padre, una madre, un mentor, un consejero o un amigo de confianza puede notar algo que nosotros no logramos ver. No tenemos que estar de acuerdo con todo el mundo, pero sí necesitamos estar dispuestos a escuchar. El orgullo dice: “Yo puedo manejar esto solo”. La sabiduría pregunta: “¿Qué es lo que no estoy viendo?”.
Por eso es importante nuestro Inventario Moral Diario (DMI). Nos ayuda a reconocer pequeños desvíos antes de que se vuelvan peligrosos. Durante nuestro tiempo de quietud con Dios por la mañana, podemos pedirle que guíe nuestros pensamientos y proteja nuestras decisiones. A lo largo del día, prestamos atención a los cambios en nuestras actitudes: ¿Estoy acumulando resentimiento? ¿Estoy buscando excusas para aislarme? ¿Estoy diciendo solamente una parte de la verdad? Por la noche, unas líneas sinceras en nuestro diario personal pueden revelar un patrón que de otra manera pasaríamos por alto. “Examinemos nuestros caminos y escudriñémoslos, y volvamos al Señor” (Lamentaciones 3:40). El propósito no es condenarnos a nosotros mismos. Es regresar a Dios.
Corregir el rumbo debe llevarnos a actuar. Si hablamos irrespetuosamente a nuestros padres, pedimos perdón sin justificar nuestro tono de voz. Si ignoramos la llamada de nuestro mentor, se la devolvemos. Si sentimos deseos de reunirnos con antiguos amigos que todavía consumen drogas, cambiamos nuestros planes y buscamos a alguien que pueda apoyarnos de manera segura. Jesús dijo: “Velad y orad para que no entréis en tentación” (Mateo 26:41). Estar atentos nos ayuda a reconocer el peligro; orar nos recuerda que no tenemos que enfrentarlo solos.
La memorización de las Escrituras también nos ayuda a corregir nuestra dirección en el momento oportuno. Cuando regresa una vieja excusa, un versículo que hemos guardado en nuestro corazón puede interrumpirla antes de que se convierta en una decisión. La Palabra de Dios no es solamente algo que subrayamos en la Biblia. Es la verdad que llevamos al salón de clases, al trabajo, a la cocina de nuestra casa y a esas horas de soledad cuando nadie nos está observando. Proverbios 4:26 nos instruye: “Fíjate en el sendero de tus pies, y todos tus caminos serán establecidos”. La pregunta no es solamente si permanecimos sobrios hoy, sino si nuestros pasos nos están acercando a Cristo o alejándonos de Él.
Algunos días requerirán algo más que un pequeño ajuste. Si los deseos de consumir se están intensificando o estamos cerca de volver a usar alcohol o drogas, necesitamos apoyo inmediato, no una promesa privada de hacerlo mejor. El inventario diario nos ayuda a reconocer cuándo debemos hablar y pedir ayuda a tiempo. Y si ya hemos tomado una decisión equivocada, la gracia de Dios todavía nos llama a la verdad, a asumir nuestra responsabilidad y a dar el siguiente paso correcto.
Esta noche, pídele a Dios que te muestre un área de tu vida donde necesitas corregir tu dirección. Escríbela, compártela con alguien si es necesario y toma acción. El Décimo Paso no exige una vida sin errores. Es una invitación a mantenernos dispuestos a aprender cada día. Los pequeños ajustes realizados con honestidad pueden proteger la libertad que tanto nos ha costado recuperar. No necesitamos experimentar otro derrumbe para volvernos hacia Dios. Podemos hacerlo hoy mismo.
Por Su Gracia, a Su siervo Scott.
每日调整人生的方向
第十步:在旧有的行为模式使我们重新倒退之前,诚实地作出微小的调整
很少有人会在早晨醒来时,就打算失去神已经在自己生命中恢复的一切。问题往往始于一个没有及时纠正的小小偏离。我们不再参加康复聚会,隐藏令人不舒服的情绪,为谎言寻找借口,或者不再接听那些真正了解我们的人的电话。在成瘾的日子里,我们总是等到伤害已经无法否认时,才愿意作出改变。第十步为我们提供了一种不同的生活方式:察觉偏离,并在今天就纠正方向。大卫祷告说:“耶和华啊,求你将你的道指教我;我要照你的真理行;求你使我专心敬畏你的名!”(诗篇 86:11)一颗分裂的心,一方面渴望康复,另一方面却仍然怀念过去逃避现实的方式。神邀请我们把这两种渴望都带 到祂的光中。
想象一位二十二岁的年轻女子,在完成戒瘾治疗后重新回到大学。她已经开始重建父母对她的信任,也一直远离过去滥用的药物。然而,考试季节来临了。她开始睡眠不足,不再参加康复支持小组,并告诉母亲自己一切都好,因为她不想再听到父母的说教。她虽然没有再次滥用药物,却正在逐渐回到过去助长成瘾的孤立状态。对她来说,纠正方向可能只需要说出一句简单却不容易说出口的话:“我现在压力很大,在作出错误决定之前,我需要帮助。”这不是失败,而是智慧。
箴言 12:15 说:“愚妄人所行的,在自己眼中看为正直;惟智慧人肯听人的劝教。”康复不能建立在一个假设之上,就是认为自己的第一反应永远正确。父亲、母亲、导师、辅导员,或者值得信任的朋友,可能会发现我们自己没有察觉的问题。我们不必同意每个人所说的一切,但必须愿意倾听。骄傲说:“我自己能处理。”智慧却会问:“我还有什么没有看清楚?”
这正是每日道德省察(DMI)如此重要的原因。它帮助我们在微小的偏离变得危 险之前,就及时察觉。在早晨与神安静相处的灵修时间里,我们可以求祂引导自己的思想,保守当天所作的决定。在一天的生活中,我们留意自己态度上的变化:我是否开始心怀怨恨?我是否正在寻找借口孤立自己?我是否只说出部分真相?到了晚上,在灵修日记中诚实写下几句话,可能帮助我们发现原本会被忽略的行为模式。耶利米哀歌 3:40 说:“我们当深深考察自己的行为,再归向耶和华。”省察的目的不是定自己的罪,而是重新归向神。
调整方向必须带来实际行动。如果我们对父母说话不尊重,就应该道歉,而不是为自己的语气寻找借口。如果我们没有接听导师的电话,就应该主动回电。如果我们开始想念那些仍然吸毒的旧朋友,就应该改变原来的计划,联系能够给予我们健康支持的人。耶稣说:“总要警醒祷告,免得入了迷惑。”(马太福音 26:41)警醒帮助我们察觉危险,祷告则提醒我们不必独自面对这些挑战。
背诵圣经经文,也能帮助我们在关键时刻及时调整方向。当过去熟悉的借口再次出现时,一节牢记在心中的经文,可以在借口变成实际行动之前打断它。神的话语不只是我们在圣经上画线标记的内容,更是我们带进教室、工作场所、家中的厨房,以及那些无人看见的孤独时刻的真理。箴言 4:26 教导我们:“ 要修平你脚下的路,坚定你一切的道。”我们需要问自己的,不只是今天有没有喝酒或吸毒,更是我们今天所走的每一步,究竟是在使自己更靠近基督,还是逐渐远离祂。
有些日子需要的不只是小小的调整。如果饮酒或吸毒的欲望正在增强,或者我们已经接近再次使用酒精或毒品的边缘,就需要立即寻求帮助,而不是私下向自己保证以后一定会做得更好。每日道德省察帮助我们及时认识到,什么时候必须开口寻求支持。即使我们已经作出了错误的决定,神的恩典仍然呼召我们面对真理、承担责任,并迈出下一步正确的行动。
今晚,求神向你显明生命中一个需要调整方向的地方。把它写下来,如果有必要,就与值得信任的人分享,然后采取实际行动。第十步并不是要求我们过一种永远不会犯错的生活,而是邀请我们每天保持一颗愿意学习、愿意接受纠正的心。借着诚实作出的微小调整,能够保护我们来之不易的康复与自由。我们不必等到生命再次崩溃,才愿意转向神。就在今天,我们就可以重新归向祂。
靠着祂的恩典,献给 祂的仆人 Scott。
